domingo, 22 de mayo de 2011

Tráfico de basura, un problema pendiente

           Luego de que en los ochenta saltaran a la luz una serie de episodios que pusieron en evidencia el tráfico ilegal de residuos, la comunidad internacional creó un sistema de control de los movimientos trasfronterizos de desechos peligrosos. Mientras todavía se discute la efectividad que tiene para proteger a los países más vulnerables, se impulsó el debate acerca de la cuestionada Enmienda de la Prohibición sobre la cual los Estados deberán tomar una posición para la próxima reunión de las partes.

           La regulación  
           El Convenio de Basilea, puesto en vigor en mayo de 1992 y actualmente integrado por casi de 200 países, se propuso controlar los movimientos de residuos peligrosos entre las diferentes naciones, pero con el único fin de la autorización del envío y sus condiciones por ambas partes. “La regulación reside en la notificación y autorización previa del envío de desechos por el país exportador y el importador. Luego cada nación es soberana y decide lo que acepta o rechaza”, aseguró a Línea de base Romina Bocache, integrante de la Dirección General de Medio Ambiente de la Cancillería Argentina. 
           Todo envío de residuos peligrosos que no se notifique previamente a través de la Secretaría del Convenio de Basilea es declarado ilícito o ilegal. A pesar del avance que significó la regulación internacional del tráfico de basura, no pudo con el problema inicial en el que los países desarrollados mandaban su basura a naciones más pobres que no tenían –ni tienen actualmente- los recursos necesarios para el tratamiento debido de ese tipo de desechos.
           Fue por eso que en 1995 los países miembros aprobaron la Enmienda de la Prohibición, cláusula que impediría los movimientos de residuos peligrosos desde países desarrollados a naciones en vías de desarrollo o con economías en transición, ambos enumerados en diferentes anexos. Dieciséis años más tarde, todavía no cuenta con la cantidad de ratificaciones necesarias para entrar en vigor.

          La iniciativa
          Con el objetivo de poder definir un camino a seguir, Suiza e Indonesia, encabezan, desde hace dos años, un proceso informal de concientización de la situación en los países más pobres y vulnerables, conocido como Country Lead Iniciative (CLI). El fin es poder generar material para todos los países miembros y así en la décima Conferencia de las Partes (COP 10), que se realizará en octubre de 2011, decidir sobre el futuro de la Enmienda.

           El debate
           Quienes apoyan la implementación argumentan que es necesaria la protección de aquellos países que no tienen los recursos para el adecuado tratamiento de los residuos peligrosos y que por la necesidad de ingresos económicos terminan aceptando los envíos. “Nos están llenando de basura peligrosa que no podemos eliminar porque no tenemos la infraestructura industrial para hacerlo y si luego necesitamos exportarlos para su tratamiento hacia los países desarrollados dicen que por las medidas medioambientales que han tomado no los pueden recibir”, enfatiza María Amparo Vallejos, representante del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales de Nicaragua, en declaraciones a Línea de base.
          A su vez, hay quienes dicen que la prohibición es inadecuada ya que si se trata del cuidado del medio ambiente y la salud de los habitantes no habría que permitir ningún envió de desechos a los países que no posean las plantas de tratamiento adecuadas y no impedírselo únicamente a las naciones desarrolladas. “El problema en realidad es la limitación en la regulación. Un sistema más flexible que cubra más flujos de materiales que el actual Convenio de Basilea y que permita las exportaciones a los países en desarrollo sólo bajo condiciones específicas podría ser probablemente una solución mejor que la prohibición total”, asegura a este blog Andreas Moser del Ministerio Federal de Agricultura, Medio Ambiente y Gestión del Agua de Austria. 


           Movimiento de residuos 
           Según lo informa la Secretaría del convenio de Basilea, en el mundo se generan más de cien millones de toneladas de residuos peligrosos por año y de los cuales, los países en vías de desarrollo generan entre el 20 y el 50 porciento. Además, si se observan los movimientos de desechos en los últimos años, se nota que han aumentado significativamente los envíos de basura entre los países con economías en transición a más de 900 mil toneladas por año, a diferencia de los casi 500 mil que se envían desde los países desarrollados a los en vías de serlo.
           También, los movimientos de materiales reciclables –muchos de ellos catalogados como residuos peligrosos- adquirieron mayor protagonismo en los últimos años. El aumento de la demanda se debe al rápido proceso de industrialización que están llevando adelante muchos países, y los reciclables son un insumo barato para sus industrias. Por ejemplo, según un estudio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y el Medio Ambiente (UNCTAD por su sigla en inglés) indica que el 80 por ciento de la producción nacional de plomo refinado en Filipinas proviene de la importación y posterior reciclado de baterías. 

           Repensar el problema
           Teniendo en cuenta la situación actual, la Enmienda de la Prohibición no aparece hoy como una solución a los verdaderos problemas. Impediría los movimientos desde los países desarrollados a las naciones con economías en transición, pero no representaría ninguna modificación a los movimientos entre países subdesarrollados. Además, la mayoría de los envíos son de materiales reciclables y en caso de prohibirse muchos países perderían la posibilidad de acceder a insumos más económicos para sus industrias. Este panorama genera un nuevo debate que deberá ser afrontado en la próxima reunión de las partes, no sólo con miras a la ratificación o no de la Enmienda.

lunes, 9 de mayo de 2011

¿Terremotos prefabricados?


Mucho se ha dicho respecto de los muchos terremotos y tsunamis que han afectado al mundo en los últimos años, pero pocos han difundido la supuesta participación del gobierno de Estados Unidos en estos acontecimientos.

El proyecto
La Marina y la Fuerza Aérea estadounidense llevan adelante un proyecto llamado The High Frecuency Active Auroral Research Program (Programa de investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia) denominado H.A.A.R.P. que comenzó a trabajar en 1993 y se dedica al estudio de la ionosfera (conocida también como la termosfera por sus altas temperaturas), que es la parte de la atmósfera terrestre ionizada debido a la fotoionización de la radiación solar y constituye el límite interior de la magnetosfera.
El proyecto se centra en estudiar las propiedades de la capa atmosférica y potenciar los avances tecnológicos para favorecer las radiocomunicaciones y los sistemas de vigilancia (como puede ser la detección de misiles) mediante el envío de altas frecuencias de watts desde sus instalaciones en Alaska y Groenlandia.


Modo de operar
Trabaja mediante un calentador ionosférico llamado IRI (por sus siglas en inglés Ionospheric Research Instrument), que es un transmisor de alta frecuencia que envía ondas electromagnéticas al cielo para modificar temporalmente la ionosfera. La señal es emitida por 180 antenas que tienen una potencia de 3.6 millones de watts haciendo que la capa suba hacia el espacio y luego rebote, afectando directamente las emisiones electromagnéticas, a la variación de condiciones meteorológicas y las que se producen en el campo magnético terrestre. Es el rebote de las ondas emitidas lo que puede ocasionar terremotos convirtiendo a la Ionosfera en un monitor de precisión de cambios atmosféricos.
El estudio de las variaciones ionosféricas y que por él se logra predecir terremotos es un hecho conocido. Un ejemplo de esto es el que se produjo en mayo de 1960 en Chile, en el que se comprobó que la ionosfera aumentó sus emisiones electromagnéticas durante los 6 días previos.

La participación estadounidense
Ahora se especula con que Estado Unidos, previa amenaza al gobierno japonés para que siga sus políticas financieras, es el culpable de los últimos desastres ambientales que afectaron a Japón.
El periodista estadounidense Benjamin Fulford habla en este video sobre las amenazas que había recibido el país nipón de no someterse a sus condiciones.


Según Fulford, los terremotos parecen estar sincronizados políticamente ante la negativa de distintos gobiernos en acatar los pedidos de Washington y enumera ejemplos como el tsumani que afectó Myanmar antes de las elecciones y el de Indonesia tras el pedido de abrir el estrecho de Malaka y combatir el terrorismo, y el terremoto que sufrió China luego de lograr la cooperación de Shangai con Brasil, India y Rusia. Incluso llega a acusar a Estados Unidos de querer generar la Tercera Guerra Mundial.
En hechos, los precios del petróleo bajaron después del tsunami a menos de 100 dólares el barril y la bolsa de Japón se desplomó 1.7% y se depreció el Yen frente al dólar, mientras en Wall Street los números subían.

La explicación oficial
A pesar de la relación que aparentemente une estos desastres ambientales con los sucesos políticos, desde el gobierno Estadounidense se insiste en que el proyecto HAARP sólo se desarrolla con la finalidad de mejorar las comunicaciones y proveer una mejor defensa a su país, mediante la detección de posibles misiles.

sábado, 30 de abril de 2011

Peligro de contaminación electromagnética en Berazategui

La empresa eléctrica EDESUR, con el acuerdo y colaboración del Gobierno Municipal de Berazategui, está avanzando en la construcción de la Subestación eléctrica Rigolleau, la cual viola el derecho a sus habitantes a vivir en un medio ambiente saludable, especialmente a los más chicos que son los más vulnerables ante la contaminación electromagnética que generará esta planta de energía en pleno casco urbano de esta localidad.

La Subestación Rigolleau prevé una generación de 132.000 voltios de energía, lo cual sería tres veces más potencia que la Subestación SOBRAL de la localidad vecina de Ezpeleta, que generó más de cien muertes en las manzanas linderas a la misma.

En la zona de influencia de esta subestación quedarán atrapados 15 centros educativos, a los que asisten 10.000 niños, niñas y adolescentes. Además, se suman las aproximadamente 1360 viviendas que se verían directamente afectadas por la contaminación electromagnética, que es letal para la vida humana.

La policía bonaerense cercó las calles que desembocan en donde pretenden instalar la subestación para que los vecinos no puedan impedir las tareas de zanjeado y clableado, que ya comenzaron.

Los vecinos de Berazategui están luchando para que el intendente de Berazategui, Juan Patricio Mussi, cumpla y haga cumplir con la ley nacional y provincial de promoción y protección del derecho de todos las personas a vivir en un ambiente saludable.




sábado, 23 de abril de 2011

Desechos electrónicos: Entrevista al presidente de La Toma del Sur

Según un Informe de la organización Greenpeace casi 10 millones de celulares fueron desechados a lo largo del 2010 en el mundo. De esta cantidad un porcentaje mínimo pasará por el proceso necesario para que al llegar al basural no causen severos daños al medio ambiente. Línea de Base entrevistó a José Barrera, presidente de la cooperativa La toma del sur, ubicada en Avellaneda, quien logró combinar la urgencia de generar puestos de trabajo luego de la crisis del 2001 con la necesidad de darle el correcto trato a los productos electrónicos desechados.

¿Cómo surge este movimiento?
Venimos de una agrupación social de protestas durante la crisis del 2001 por la necesidad inmediata de comer. Pero todos cumplíamos un oficio en fábricas. Nos planteamos un emprendimiento social, mientras creamos panaderías y carpinterías, pero de estos proyectos está lleno y eso lo hace poco sustentable. Cuando logramos establecernos para llegar a fin de mes empezamos a ver la ayuda que le podíamos dar a toda la sociedad y el mundo en el que vivimos, que está sufriendo tantas contaminaciones.
¿Cómo empezó a relacionarse con esta necesidad ambiental?
La contaminación no es solo en los ríos y la tierra, también es la calle en donde se mueven nuestros chicos y afecta en especial a las zonas pobres. Si los desechos no se manipulan adecuadamente traen enfermedades de todas clases. En lo personal yo fui aprendiendo las cosas a la marcha, quien no sabes es como quien no ve. Uno de a poco va tomando conciencia de lo relevante que son estas cosas.
¿Es insuficiente el trabajo respecto a los desecho electrónicos?
Es muy insuficiente. Este año salen al mercado un millón y medio de computadoras. Muchos de los que las compran ya tendrán una que se vuelve vieja y la tiran a la calle. Eso es una contaminación ambiental muy profunda. La placa de un monitor contiene plomo, mercurio y uranio entre otras cosas y contamina tres metros alrededor de la tierra. Por eso trabajamos junto con la municipalidad y con gente de Córdoba, Bahía Blanca y Santa Fe para que todos tengan al alcance la posibilidad de reciclar. Hoy tenemos las leyes pero no tenemos las condiciones para que se cumplan.
¿Cúal es el aporte social que lograron?
Lo más importante para mi es ayudar a las generaciones que surgen a crecer con una cultura del trabajo y un oficio. Hoy tenemos 25 compañeros trabajando en esta planta y muchos están aprendiendo electrónica e informática.. Además, muchas cosas que se pueden reutilizar se las damos a las fabricas de vidrio, cobre, plástico, etc. También vendemos máquinas reconstruidas a precios accesibles para la gente de menos recursos y un porcentaje de esas máquinas las donamos a escuelas. Nuestra meta es, una vez por mes, abrir salas de computación en las escuelas de Avellaneda. Todo esto ayuda a que nuestros chicos puedan crecer dignamente.
¿Cómo es su relación con la intendencia de Avellaneda?
Vengo de un movimiento social piquetero y siempre nos tuvimos que enfrentar con los gobernantes, siempre fue una lucha. Hoy, esta intendencia muestra una actitud de apoyo al proyecto y verdadero interés. Nos reducen los gastos dándonos camiones para transportar los residuos. Tener la ayuda del Estado es fundamental.
¿Y las empresas privadas?
Trabajamos con muchas como Fravega, Telecom, Samsung, Megatón, y varias más. Firmamos hace poco un convenio para recibir los desechos de estas empresas. Hay un cambio en el compromiso en el último tiempo por parte de todos.
¿Y por parte de la sociedad?
Si, bastante también. Ahora por ejemplo hacemos una campaña en los Country durante todo el mes. Ellos juntan todos los residuos electrónicos del lugar y nosotros los buscamos con un camión. La difusión también nos ayuda. Cuando la gente se entera muestra mucho interés en colaborar.
Creo que después de tanto individualismo hoy se busca retomar una sociedad participativa y comprometida.
Finalmente, ¿Cómo ve la proyección del su trabajo en el futuro?
Sabemos que la tecnología avanza a pasos agigantados. Cada vez duran menos los productos electrónicos, se desechan más rápido y en más cantidad y aunque sean más chicos contaminan cada vez igual o más. Encima el trabajo de extraerles los elementos perjudiciales como el mercurio es cada vez menos rentable. Entonces ya es medio tarde, pero la lucha hay que empezarla ahora. No son casualidad todas las catástrofes naturales que se están sucediendo.
Junto con Greenpeace estamos trabajando para que se sancione la ley impulsada por Filmus de Basura Electrónica que hace a los empresarios responsables de todo el ciclo de los productos. Ahora una vez que los venden ya no son su responsabilidad.


Video Institucional de La Toma Del Sur



Editorial

Todas las acciones humanas tienen un impacto ambiental. Todas las decisiones políticas repercuten sobre los recursos naturales y ellos, en definitiva, sobre nuestra calidad de vida.

Línea de base es la excesiva producción de gases atmosféricos que hemos dejado que las fábricas y grandes industrias produzcan acelerando el cambio climático al punto de poner en riesgo la capa de ozono. Línea de base es aquello que hoy tan popularmente se llama calentamiento global, pero del que nada se hace para corregirlo y solo se espera lucrar, ideando un sistema de cuotas de contaminación por país. Línea de base es la progresiva pérdida de biodiversidad a la que nos enfrentamos en consecuencia de la caza desmedida, talas y desforestaciones sistemáticas y transformaciones violentas en los ecosistemas para adaptarlos a los cultivos más rentables. Línea de base es millones de toneladas de basura y desechos tóxicos que se producen diariamente, y que luego se venden a los países más pobres para su entierro o incineración sin importar las consecuencias sumamente nocivas para sus habitantes. Línea de base es contaminación, consumo irresponsable, uso discrecional de las energías no renovables, derroche de los recursos naturales…   

Dicen que para analizar el impacto ambiental de alguna acción particular o medida política, hay que marcar una línea de base, una estado de la situación para utilizarlo como punto de partida, y así poder medir, estudiar, criticar, comprender, entender y advertir sobre las consecuencias positivas o negativas de determinado fenómeno. 

Esta es nuestra Línea de base.